DÌAS DE PANDEMIA
Después de los 50 nos volvemos piadosas, imagino que es porque vivimos más agradecidas con la vida, tuvimos tiempo de contar milagros y muchas historias más.
Alguien nos recordará cuando hayamos dejado este mundo, sólo le pido a Dios que pueda reconciliarme con algunos seres amados, antes de que suceda lo inevitable.
¡Lástima morir!, amo demasiado la vida, no importa que llevemos algunas cicatrices en el alma.
Alcancé a ver tu rostro triste y una carga que no era tuya, la cual Él tomó para sí. Espérame en el rosal de la esquina, allá nos veremos directo a los ojos, con el amor de mis amores.
ResponderEliminar