42
Vi el
segundo de chorrear alcohol sobre su brazo, un pequeño gajo blanco con dedos
extendidos, luego ese olor a carne quemada, su mirada fija sin renegar, porque
ya nada le podía doler más que éste castigo de su propia madre después de tanto
doler ausencias de padre en su corazón.
Luego de ahí,
correr, huir de un depredador, su casa estaba llena de rostros que ya no
miraban, desperté muy cansada, agotada, y quise recordar una pesadilla que tal
vez se colaba dentro de mí, de tanto en tanto, aprovechando ese momento, cuando
creía descansar...
De la
película: MI SUEÑO DE ANOCHE 10 abr.16
RRB
Comentarios
Publicar un comentario